EXCMO. MONS. LEOPOLDO GONZÁLEZ GONZÁLEZ
VII OBISPO DE LA DIÓCESIS DE TAPACHULA
09 de Junio 2005

Nació en Abasolo, Gto. el 31 de octubre de 1950. El 19 de mayo de 1999, el Santo Padre Juan Pablo II lo nombra Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Morelia. El 9 de junio de 2005, su Santidad Benedicto XVI lo nombra VII obispo de Tapachula. El 17 de agosto de 2005 toma posesión de la Diócesis de Tapachula en las instalaciones del Colegio Instituto Tapachula. En su administración se celebraron los primeros 50 años de la fundación de la Diócesis de Tapachula, en esa ocasión se elevó a Santuario Diocesano, por decreto del Papa Benedicto XVI , a la parroquia de la Inmaculada Concepción, En esa misma ocasión se le nombró, a la Virgen Margarita Concepción, reina de la Diócesis de Tapachula. El 15 de Febrero de 2009 se concluyeron los trabajos de construcción y remodelación de la Catedral de San José. La Consagración de la Catedral se efectuó el 19 de marzo de 2009.

BULA

      BENEDICTO OBISPO SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS, al Venerable Hermano Leopoldo González González, hasta ahora Obispo titular de Voncaria y auxiliar de la sede metropolitana de Morelia y trasladado a la diócesis de Tapachula, salud y bendición apostólica.

      Entre muchas necesidades que hoy en día NOS debemos atender como Pastor Supremo , está la de proveer a la Iglesia Catedral de Tapachula, vacante por la designación del Excelentísimo Señor Rogelio Cabrera López como Obispo de Tuxtla Gutiérrez.

      En vista de que tú, Venerable Hermano, destacas por tus claras virtudes y por tus profundos conocimientos de las ciencias sagradas, estimamos que eres idóneo para regir esa diócesis. Por eso, después de haber oído el parecer  de la Congregación para los Obispos, con nuestra suprema autoridad te desligamos de la sede titular de Voncaria y del mencionado ministerio de Auxiliar, y te nombramos OBISPO DE TAPACHULA, con todos los derechos y obligaciones. Te pedimos que de este nombramiento informe al clero y al pueblo de tu nueva diócesis. A ellos los exhortamos a que te acepten con buen espíritu y a que permanezcan muy unidos a ti. En lo que a ti concierne, Venerable Hermano, procura llenarte de los dones de Espíritu Paráclito y apacentar, con tu palabra y con el testimonio de tu vida a los fieles confiados a tu cuidado, a fin de que caminen cada día como hijos de la luz, en toda bondad, justicia y verdad, buscando lo que agrada al Señor (Ef. 5,8-10). Que la gracia del Señor y su paz, a una con la intercesión de la Santísima Virgen de Guadalupe, estén siempre contigo y con la comunidad eclesial de Tapachula, para Nos tan querida. Dado en Roma, desde San Pedro, el día 9 del mes de julio, del año del Señor 2005, primero de nuestro pontificado.

BENEDICTO PAPA XVI

 
 
 
 

PRIMER SALUDO DE S. E. MONS. LEOPOLDO GONZÁLEZ GONZÁLEZ
OBISPO ELECTO DE TAPACHULA

Muy queridos Padres, Hermanas Religiosas, Seminaristas, Fieles Laicos:

Les saludo con la alegría que Dios me ha concedido al llamarme el Papa Benedicto XVI a ser obispo de esta amada diócesis de Tapachula. Es una alegría llena de paz, porque sé que es el Señor Jesús quien allá me envía y, aunque siento miedo al mirar la limitación de mi persona y la grandeza de la misión, estoy seguro que es la voluntad del Señor y Él me ayudará a ser presencia suya en medio de ustedes.

Hace muchos años tuve la gracia de convivir con ustedes un mes. En estos días he tenido muy vivo el recuerdo de aquel tiempo. Mi cariño agradecido, que nunca dejó de estar presente, ahora lo siento mucho más grande. El rostro de ustedes, queridos laicos, tiene dos rasgos en mi recuerdo: su alegría al participar en la celebración de la Eucaristía y su compromiso en la construcción de la Iglesia, del templo y de la comunidad. Sé que el Señor ha continuado su obra en ustedes y a través de ustedes. Le pido su gracia para saber darles la presencia y la palabra que Él les quiera hacer sentir y escuchar.

El recuerdo que conservo de ustedes, queridos Padres, el Señor me concedió actualizarlo con la invitación que me hizo Don Rogelio a estar con ustedes en unos ejercicios espirituales. Gracias por la sencillez de su generosa entrega en el ministerio de cada día, muy cercanos a la gente porque están muy cerca de Jesús, el Dios con nosotros.

A ustedes, queridas Hermanas Religiosas, les agradezco el hacer presente entre nosotros el rostro materno del amor de Dios nuestro Padre. Gracias por vivir el estilo de vida de Cristo Jesús, casto, pobre, obediente para gloria del Padre y bien de los hombres, sus hermanos.

Queridos seminaristas, muy poco he convivido con ustedes, pero varias veces los vi hacer deporte y ese es buen ambiente para conocer a las personas. Les recuerdo esforzados y limpios, así sea su carácter y su corazón. Agradezco al Señor Jesús que les ha llamado. Vale la pena seguir el llamado del Señor.

En la comunión del Señor y en la oración me siento unidos a ustedes. El Señor me conceda la gracia de ser presencia del Buen Pastor en medio de ustedes.

Tapachula, de San José; 10 de junio de 2005